
NATURE FIRST · TEMPORADA
El perro en invierno: almohadillas, sal de deshielo y el peligro silencioso
La nieve es divertida, pero la sal de deshielo, los grumos de hielo y, sobre todo, el anticongelante exigen mucho a las almohadillas y a la salud. Esto es lo que importa.
Para muchos perros el invierno es una fiesta, pero trae sus propios riesgos. La sal de deshielo irrita las almohadillas, los pequeños grumos de hielo se quedan atrapados entre los dedos y el anticongelante es una trampa mortal que a menudo se subestima. Con un poco de atención, tu perro pasará sano la estación fría.

Los cuatro riesgos del invierno
Sal de deshielo
Reseca las almohadillas y provoca grietas dolorosas. Si el perro se lame, también le irrita el estómago.
Hielo entre las almohadillas
La nieve se apelmaza en el pelo entre los dedos y forma grumos duros y dolorosos.
Frío
Los perros de pelo fino, pequeños, jóvenes y mayores se enfrían rápido. Aquí ayudan los paseos más cortos y, si hace falta, un abrigo.
Anticongelante
Tiene un sabor dulzón y es muy tóxico. Incluso cantidades mínimas son peligrosas, mira la advertencia más abajo.
El anticongelante es una urgencia
El principio activo, el etilenglicol, tiene un sabor dulzón que atrae a los perros, pero es muy tóxico: bastan uno o dos mililitros por kilo de peso corporal para resultar mortales. Los primeros signos suelen aparecer solo horas después y entonces hay riesgo de insuficiencia renal. Si sospechas que tu perro ha ingerido algo, acude de inmediato a la clínica veterinaria. Cuidado también en garajes, entradas de vehículos y charcos; algunas sales de deshielo contienen también glicol.
Cuidado de las almohadillas tras el paseo
Enjuagar
Enjuaga las patas tras cada salida con agua tibia para retirar la sal de deshielo y la suciedad, y luego sécalas bien.
Revisar
Comprueba si hay grietas en las almohadillas y retira con cuidado los grumos de hielo de entre los dedos.
Cuidar
Aplica un bálsamo para almohadillas en las zonas resecas; crea una barrera frente a la sal y el frío.
Prevenir
Mantén corto el pelo entre las almohadillas y evita los tramos con sal. En perros sensibles ayudan los botines protectores.

Preguntas frecuentes
¿Mi perro necesita botines o bálsamo?
Para muchos perros basta con enjuagar y aplicar un bálsamo para almohadillas. En almohadillas sensibles o en tramos largos con sal de deshielo, los botines pueden proteger de forma adicional.
¿Puede mi perro comer nieve?
Pequeñas cantidades de nieve limpia suelen ser inofensivas; las grandes irritan el estómago. Cuidado con la nieve sucia o tratada con sal.
¿Cuánto tiempo puedo pasear con heladas?
Mejor más corto y en movimiento. Si tu perro tiene frío, tiembla o levanta las patas, es hora de volver. Los perros pequeños y de pelo fino se enfrían antes.
